La Mentalidad Pre-Lógica de Lévy-Bruhl


Empezamos con la filosofía… hoy nos toca pre-lógica

¿Nos atrevemos?

La mente humana ha experimentado una evolución a lo largo de la existencia de la humanidad. Los mecanismos mentales que capacitaban la actividad mental debían ser fruto de la evolución, de la adaptación al medio, al igual que el resto de órganos de nuestro cuerpo. Pero cuando se habla de evolución mental, probablemente la componente cultural tenga mucho más peso, por lo que podemos suponer que la conciencia, tal y como la conocemos no surgió con las mismas características en nuestros antepasados.
El investigador Alexander Romanovich Luria realizó unas famosas expediciones psicológicas a principios de los 30 para investigar las hipótesis de Vigotsky, según las cuales, el desarrollo de funciones mentales superiores está ligado al desarrollo del medio social y cultural. Investigaciones posteriores han confirmado lo que Luria se encontró por el camino. Los individuos pertenecientes a “sociedades tradicionales” (por diferenciarlas de las “sociedades modernas”) no responden utilizando modos silogísticos de razonamiento.
Recordemos que un silogismo es una forma de razonamiento deductivo que consta de dos proposiciones que actúan como premisas, y una tercera que actúa como conclusión. Por ejemplo:

  • PREMISA 1: La lluvia es agua
  • PREMISA 2: El agua moja
  • CONCLUSIÓN: Si llueve, te mojas.

Uno de los silogismos simples que existen es el denominado Modus Ponens, que se simboliza mediante

  •  Si A, entonces B
  • A
  • Por lo tanto, B

Un ejemplo del cual sería:

  •  Si llueve, entonces te mojas.
  • Llueve,
  • Por lo tanto te mojas,

Parece evidente, ¿cierto?. Pues Luria encontró que los individuos de las sociedades tradicionales tratan este tipo de silogismos Modus Ponens de manera muy diferente a la que supone la lógica formal, es decir, a lo que nosotros nos parece evidente. Las respuestas quedan generalmente enmarcadas en una lógica que no funciona en términos de las relaciones causales incluyentes, más bien al contrario, los individuos tienden a responder  en términos de su experiencia cotidiana. Estos sujetos no perciben los silogismos como un sistema lógico unificado, no les atribuyen un carácter lógico de afirmación universal, sino que convierten cada parte del silogismo en algo parcial que no puede tener relación  lógica con la otra frase y de la cual se puedan extraer las correspondientes  conclusiones. Sin embargo, por concreta que sea, la experiencia cotidiana no se basta a ella sola. En general, dicha experiencia es organizada a través de categorías conceptuales en las que se mueve el razonamiento del individuo y le permiten organizar el mundo.

Lucien Lévy-Bruhl había observado ya ciertas características  que diferencian la forma del pensamiento “civilizado” de aquellas encontradas en lo que en esa época se daban en llamar, sin ningún tipo de pudor, “sociedades inferiores”. Una de esas diferencias era el despreocupamiento intelectual ante la contradicción lógica.

Las operaciones mentales, a las que denomina Lévy-Bruhl operaciones lógicas, son las que organizan  en buena parte nuestras representaciones. Pero las representaciones tienen que ser colectivas porque la mentalidad es social. Las representaciones colectivas de los individuos civilizados suelen obedecer una serie de leyes generales, como por ejemplo la ley de la identidad, la de la contradicción, la generalización, la abstracción y la clasificación. También utiliza la ley de la causalidad para organizar sus representaciones y para explicar lo que ocurre en el mundo. Estas leyes toman parte en la formación de conceptos y tienen un papel en la inferencia, es decir, en los procesos mediante los que obtenemos conclusiones basándonos en información conocida. Por lo tanto, podemos considerar estas leyes como las operaciones más generales del individuo civilizado.

¿Cuáles serían las operaciones más generales de la mentalidad primitiva? Hay que considerar que las  representaciones no son exclusivamente cognitivas, sino que están muy mediadas, en el caso de las culturas primitivas, por factores emocionales y motores. Ello se debe a las circunstancias en las que muchas de esas representaciones son adquiridas por los individuos en situaciones especiales, social y psicológicamente críticas, como, por ejemplo, las ceremonias de iniciación.

Uno de los puntos que llamó la atención de Lévy-Bruhl fue que el pensamiento de los individuos primitivos parecía tener, por lo menos en ciertas tribus, un recurso constante a la memoria, mucho mayor del que se encuentra en el pensamiento civilizado, y que vendría a convertirse en soporte vital del pensamiento primitivo. Mientras que el individuo civilizado confía en parte al ordenamiento lógico de los conceptos el papel de herramienta para recuperar información, el sujeto primitivo registra en un cierto orden en su memoria las representaciones, y ese orden memorizado sirve eventualmente, no sólo para recuperar una representación en particular, sino para inferir a partir de una representación la siguiente.

Atribuye a la mentalidad primitiva una carencia para las operaciones lógicas en sentido estricto, u “operaciones discursivas del pensamiento”. La conclusión a la que llega es que el conjunto de hábitos mentales que excluyen el pensamiento abstracto y el razonamiento propiamente dicho parecen encontrarse en un gran número  de sociedades inferiores y constituir un rasgo característico y esencial  de la mentalidad de los primitivos. Los principios de contradicción y de identidad son operaciones discursivas características del pensamiento del individuo civilizado, y son, desde luego, principios lógicos. Estos no están presentes en el pensamiento primitivo, sino que en lugar de ellos está una “ley de la participación”, que es una forma de mediar entre la identidad y la contradicción. Una mentalidad gobernada por la ley de la participación es lo que llama Lévy-Bruhl “una mentalidad prelógica”. No antilógica, ni alógica, puesto que no se complace en explotar las contradicciones, ni carece de cualquier lógica. Al caracterizar de esta manera la mentalidad primitiva, se refiere Lévi-Bruhl a las representaciones colectivas, pero no a las operaciones mentales de los individuos, que en muchos terrenos prácticos son perfectamente lógicas.

Otro tema que pone Lévy-Bruhl de relevancia en la mentalidad primitiva es la supuesta falta de atención y de interés por las causas que no sean inmediatamente evidentes. Cuando una causa no es evidente, el individuo pre-lógico no se preocupa de buscarla activamente, sino que explica el suceso en cuestión aludiendo a poderes místicos. Estos agentes causales son fuerzas ocultas, para las que no cuentan, ni las restricciones lógicas, ni las de tipo temporal o espacial, que son las que soportan las representaciones del individuo civilizado. En este sentido, dice Lévy-Bruhl, la mentalidad primitiva es mística, se explican mediante estas intervenciones la enfermedad, los accidentes, la muerte, la sequía, la mala cosecha, que en muchos casos y culturas se atribuyen por ejemplo a brujería o dioses enfadados. Según Lévy-Bruhl, en la mente primitiva los objetos perceptibles y las fuerzas invisibles confluyen. Las entidades místicas y la percepción no están separadas en los actos cognitivos, de modo que no se puede decir que esas entidades místicas no sean perceptibles, porque para el perceptor lo son. La distinción entre “lo dado” y lo percibido es inapreciable para el sujeto.

Según Lévy-Bruhl, en el pensamiento lógico, los juicios operan con conceptos previamente definidos. Las relaciones entre conceptos que se establecen en los juicios o síntesis, son posteriores a la constitución de los conceptos, y deben respetar las especificaciones de éstos. Mientras que la mentalidad pre-lógica constituye los “conceptos” a la vez que procede a relacionarlos en síntesis. Por esto dice Lévy-Bruhl que el pensamiento primitivo es sintético: no separa las dos fases de análisis y síntesis como lo hace el pensamiento lógico.

Es, sin embargo, esta, una caracterización muy cuestionada del pensamiento ordinario del individuo civilizado. La distinción entre analítico y sintético no parece fácil de trazar, según Quine; y otros autores han mostrado que no se pueden separar las significaciones de las palabras de, al menos, algunos de los juicios que formamos con ellas. Lo que añade Lévy-Bruhl es que estas representaciones y las relaciones que hay entre ellas no están sometidas a la lógica porque están sometidas a un imperativo social. Esto explica que no se libren a cualesquiera arbitrariedades permitidas por el desprecio de la contradicción y que las “síntesis” estén dadas junto con los conceptos. Si se dice de un sujeto es un hombre pájaro, entonces los conceptos de hombre y el de pájaro tienen que cargar con esa síntesis y tienen que participar el uno del otro. Es en este sentido en el que Lévy-Bruhl afirma que el pensamiento primitivo carece de la facultad de abstraer, esto es, carece de la facultad de crear conceptos con una extensión a la cual una cosa dada pertenece o no pertenece y constituidos con independencia de las síntesis en que figuren.

La diferencia fundamental entre el pensamiento pre-lógico de la mentalidad primitiva y el pensamiento lógico occidental reside, según Lévy-Bruhl, en el enraizamiento del primero en la esfera de las emociones  y los sentimientos que sirven de ejes mayores a las representaciones colectivas, esto es, a las ideas que los miembros de un grupo social comparten y que son impuestas desde el exterior. Sin embargo, y contrario a la corriente evolucionista, Lévy-Bruhl no consideraba el razonamiento pre-lógico  como un defecto o como producto de la estupidez o como forma rudimentaria de la nuestra, como un razonamiento inferior, comparable al de los niños del mundo civilizado, como hizo Tylor de alguna manera en Primitive Culture, al considerar la cultura como una sucesión de estadios desde lo salvaje a lo civilizado. Según Lévy-Bruhl, si vemos la mentalidad primitiva tal como ella se manifiesta en sus propias instituciones, dicha mentalidad aparecerá como normal en las condiciones  que ésta se ejerce, como compleja y desarrollada a su manera. Hacia el final de su carrera, escribió, en una carta a Evans Pritchard, que el hecho de que los hábitos mentales de los individuos primitivos sean diferentes del de los individuos civilizados, no significa que ambos razonen de manera diferente, su pensamiento no es ni más ni menos lógico y reconoce que quizás el término pre-lógico había sido desafortunado, ya que definía claramente al pensamiento primitivo como coherente.

La heterogeneidad total que Lucien Lévy-Bruhl encuentra entre lo que él denomina el pensamiento “prelógico” y el pensamiento occidental, excluye toda posibilidad de relacionarlos en algún sentido. En virtud de que se rigen por reglas diferentes, el pensamiento occidental se enfrenta a la imposibilidad  de comprender la “mentalidad primitiva”, ya que ésta se encuentra regida por la “ley de participación”. Esta ley, que se refiere a la propiedad del pensamiento primitivo de penetrar en la naturaleza a través de una “experiencia mística”, no tiene correlato en la “explicación” de tipo científico que domina la mentalidad occidental.  Para el evolucionismo la distancia entre magia, religión y ciencia es mera cuestión de tiempo: los primitivos tendrán que superar algún día sus estadios fetichistas, politeístas o de falsa conciencia y lo lograrán gracias a la uniformidad de fondo del género humano: la unidad de su espíritu. El esquema heterogéneo levanta un muro infranqueable entre el primitivo y el occidental, y si ambos pensamientos coexisten, lo mismo da, puesto que no podrán establecer comunicación.

Lévy-Bruhl ha sido acusado de inventar una extraña mentalidad prelógica para atribuirla al pensamiento primitivo, pero la impresión que se tiene al leerlo es que es más inadecuada la idea que se hace de la mentalidad racional o científica. Cuando describe ésta depende de las idealizaciones que los viejos tratados de lógica habían construido sobre el pensamiento racional. Él mismo advierte que la racionalidad del individuo civilizado a la que se refiere es la que se encuentra definida en los libros de lógica, de filosofía y de psicología, y tiene en cuenta la posibilidad que el posterior estudio sociológico de las comunidades donde estos libros se escribieron muestre un panorama distinto. Cuando interpreta el pensamiento primitivo encuentra en él cosas que no estaban en los libros de lógica, estamos hablando de la primera mitad del siglo XX. Pero muchas de estas cosas parecen estar también en el pensamiento científico. Su concepción del pensamiento racional deforma, aunque él intenta evitar esta perturbación, la manera como cuenta las características del pensamiento primitivo, porque no puede escapar de esta idealización poco fiel.

La obra de Lévy-Bruhl hace una valiosa propuesta para indagar el pensamiento socialmente compartido, que consiste en inferirlo de las instituciones sociales. En el curso de su interpretación del pensamiento de otras culturas advierte muy agudamente rasgos que lo diferencian del pensamiento racional descrito por los lógicos, psicólogos y filósofos de la Europa del siglo XIX. Pero de lo que realmente no se ocupa es de cómo las instituciones sociales son materializaciones de esas representaciones colectiva.

 

P.D. Esta entrada ha sido escrita por Filotecnóloga y se puede encontrar también en su blog:  Internauta sin pauta.  Esperamos que os haya interesado y esperamos vuestros comentarios.

Nos seguimos leyendo…

 

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6 Respuestas a “La Mentalidad Pre-Lógica de Lévy-Bruhl

  1. no hay riñas entre uno u otro concepto.
    La idea es: entre mas variedades teóricas mas oportunidad de alcanzar la diversidad cognitiva. me encanta!

  2. Dices: “me parece que el hecho de no tener acceso a la educación es una justificación más que razonable para no llegar a ser científico. No me parece una excusa, me parece una evidencia”
    Estoy de acuerdo, pero entonces lo que no entiendo es porqué en ningún momento a lo largo de toda la historia de la humanidad os revelasteis contra quienes os impedían el acceso a la educación. Me sigue pareciendo una excusa. Muchos científicos, sino todos, tuvieron que luchar contra la sociedad en la que vivían para defender sus ideas, incluso arriesgando sus vidas. Aplicando tu mismo argumento aún seguiríamos pensando que la Tierra es plana porque en el mediievo el que se atrevía a decir que la Tierra era redonda era quemado en la hoguera. Excusas. La ciencia consiste precisamente en eso, en preguntarse el porqué de las cosas, en revelarse contra el poder establecido.
    Dices: “Dentro de 200 años volvemos a sacar el tema”
    ¿200 años? Cuando en este momento existen más científicos de los que hayan existido en toda la historia, el número de publicaciones científicas aumentan de forma exponencial y nunca ha habido tantas mujeres investigadoras ¿Aún me pides 200 años para compararos a los hombres? Por favor, en este momento ya deberían existir unas cuantas Einsteins publicando teorías que unificasen la cuantica y la relatividad. ¿Dónde están?
    Bajemos a otro nivel ¿Cuál es el porcentaje de participación de las mujeres en los foros, blogs y webs de divulgación científica? ¿Y en wikipedia? ¿Porqué? ¿Qué o quién les impide participar? Te lo pregunto porque de verdad que no conozco las respuestas a estas preguntas. ¿Te parece que “porque no nos dejais” es una buena respuesta para una científica?
    Volviendo al tema dices: “el hecho de que no actuemos de forma lógica en muchas situaciones no quita para saber que estamos actuando de esa forma.”
    No estoy de acuerdo, los individuos de sociedades tecnológicas pueden actuar de forma ilógica sin ser conscientes de que lo están haciendo. Y no me refiero sólo a individuos de bajo nivel cultural. Incluso la clase gobernante toma decisiones basándose en este tipo de pensamiento primitivo.
    Saludos cordiales y enhorabuena por tu blog, es excelente.

  3. No puedo sino discrepar contigo, me parece que el hecho de no tener acceso a la educación es una justificación más que razonable para no llegar a ser científico. No me parece una excusa, me parece una evidencia. Dentro de 200 años volvemos a sacar el tema ;-)
    Respecto a lo que comentas del comportamiento en las sociedades desarrolladas, sí que estoy básicamente de acuerdo contigo. De todas formas, como seres humanos que somos, estamos dominados por las pasiones, el hecho de que no actuemos de forma lógica en muchas situaciones no quita para saber que estamos actuando de esa forma. Es más, muchas situaciones cotidianas no requieren de la lógica. A eso añadimos que vivimos en un entorno egocéntrico y egoísta donde no impera las cosas lógicas, sino las cosas útiles y productivas.
    En las sociedades primitivas, se actuaría de forma alógica, sin ser consciente de ello, y estamos hablando de situaciones donde la respuesta lógica debería ser la apropiada. Creo que en ese sentido es como hay que interpretar a Lévy Bruhl. Por supuesto, es opinión y como tal subjetiva.
    Yo no soy científica, soy ingeniera, y te aseguro que entre mis compañeros de Escuela y de Profesión no puedo decir que haya diferencias intelectuales. Comportamientos sociales y formas de trabajar sí, capacidad de abstracción y herramientas lógicas y de integración de conocimiento…las diferencias las detecto entre las personas, no entre los sexos.
    Saludos

  4. Me refería a paises desarrollados, tal y como había escrito. Los habitantes de España o Estados Unidos, por ejemplo, no siempre actuan siguiendo una lógica racional. Es más, pienso que en la mayoría de los casos lo hacen siguiendo un pensamiento primitivo que parece una lógica racional debido a las interacciones que experimentan con el resto de individuos de la sociedad tecnológica en la que viven. Quiero decir que en conjunto una sociedad puede ser tecnológica, y por tanto fruto del pensamiento lógico-científico, pero cada uno de los individuos que la forman no tienen porqué serlo. En lo referente a las diferencias entre hombre y mujer respecto al pensamiento científico, yo creo que si que existen. Se que no es políticamente correcto decir esto, pero creo que en cuanto a la ciencia las diferencias son tan significativas que no es posible explicarlas únicamente a partir de condicionantes históricos. Buscar excusas para explicar la casi total ausencia de científicas a lo largo de toda la historia de la humanidad me parece poco serio. Es más, en la actualidad la proporción de mujeres que estudian carreras científicas en la universidad es muy superior a la de hombres. Creo que ya esta bien de excusas, la sociedad os necesita. Saludos cordiales.

  5. César, no acabo de tener claro si te refieres a países desarrollados, tal como has escrito, o a subdesarrollados.
    Sobre las diferencias sexuales, te copia tal cual la respuesta que te he dejado en mi blog
    A día de hoy ya hay mujeres científicas, pero todavía no son demasiadas. Hace 50 años era anecdótico. Hace 150 no sólo no podían ser científicas, casi no podían aprender a leer y escribir. Está claro que las capacidades mentales de la mujer hace 150 o 1500 años eran las mismas que las de ahora, además las mismas que las de sus compañeros masculinos tal y como podemos ver en nuestros días. Simplemente no podían demostrarlas. Hay individuos más inteligentes o más capacitados y hay individuos que lo están menos…individuos incluye ambos sexos
    En mi opinión, en el caso de las mentalidades primitivas o prelógicas, no se trata tanto de un no poder como de un no querer, o un no necesitar. Igualmente hombres y mujeres están dotados de las mismas capacidades mentales grosso modo. Otra cosa es que empecemos a concretar en actividades en concreto, y tratando de saltar los tan manidos prejuicios establezcamos preferencias de sexo. Si el hombre sale a cazar y la mujer sale a recolectar, cada uno tendrá sus herramientas afiladas en la dirección adecuada. Pero cuando por la noche se sientan en el fuego a contemplar las estrellas, las herramientas que comparten serán siempre las mismas.
    De todas formas, con un poco de paciencia, seguro que acaba saliendo el tema.
    Saludos

  6. Interesantísimo post. La cuestión que se plantea es cómo y cuándo se produce la transición desde el pensamiento primitivo al pensamiento científico por primera vez. Y digo por primera vez, porque es evidente que aún hoy en día, un gran porcentaje de la población que vive en países desarrollados sigue manteniendo un tipo de pensamiento primitivo. Echo de menos alguna alusión a las diferencias entre hombre y mujer respecto a esta cuestión. Saludos cordiales y enhorabuena por la página. Es extraordinaria.

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