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Las Teorías Científicas

Una Reflexión Histórica

La Ciencia está conformada por un conjunto de Teorías. Teorías que comenzaron siendo escasas y simples, burdas en ocasiones. Hablo del origen de la Ciencia, que podemos ponerlo más o menos en Aristóteles. Pero en realidad, el ser humano lleva haciendo Ciencia desde que se convirtió en humano, aunque no fuera consciente de ello. La Ciencia no existiría como tal en los albores de nuestro conocimiento, pero cuando se aprendió a conservar y hacer el fuego se estaba haciendo Ciencia. Digo yo.

Desde su origen, sea el que sea, la Ciencia es un sistema dinámico abierto basado en el autoaprendizaje. Es la curiosidad humana  la que se convierte en Ciencia. La necesidad de contrastación empírica y refutaciones que impone el conocimiento científico, pronto dió paso a un cuerpo de conocimiento y a una estructura organizativa y organizada cada vez más.

Hoy en día nuestro grado de conocimiento de la Naturaleza es más que aceptable. Ahora la Ciencia dispone de un cuerpo de Teorías que no son escasas, ni burdas. Además, las Teorías Científicas se imbrican entre ellas posibilitando nuevas hipótesis que se convertirán en teorías y que  pasarán a formar parte de este sistema de retroalimentación sempiterna que es la Ciencia.

La Ciencia, por lo tanto, es un sistema complejo, porque no hay nada más complejo que el ser humano, que se añade a la complejidad propia de las Teorías Científicas actuales. Gracias a la Comunidad Científica, se establecen las pautas de validación y aceptación de las nuevas teorías, con carácter universal. Para alcanzar tal grado de imbricación las teorías tienen que estar dotadas de algunas características que compartan y que las convierta en lo que son. Eso es lo que hizo la Comunidad Científica en su devenir pragmático, sin atender a un metaconocimiento de sus funciones, sino a utilidades. Había que establecer unas reglas del juego para que la comunidad progresara. La Filosofía de la Ciencia intenta explicar lo que la Comunidad Científica ha construido. Y comenzó a hacerlo cuando la Ciencia ya llevaba un largo vagaje, desde siempre.

¿Cómo es  una Teoría Científica?

Partimos de la Concepción Heredada, corriente  dominante en el campo de la Filosofía de la Ciencia hasta los años 60, en los que Kuhn dinamitó la escena con La estructura de las revoluciones científicas. La Concepción Heredada (Received View) postula cálculos axiomáticos y reglas de correspondencia. Las Teorías Científicas deben escribirse en una Lógica Matemática (soy muy fan 🙂 ) que debe cumplir una serie de condiciones…La postura utópica y por tanto aspiracional de la Filosofía de la Ciencia. Acabó cayendo por su propio peso.

La Filosofía de la Ciencia descarta, por inviable, que las teorías se escriban lógico-matemáticamente. Prosiguen las concepciones inductivistas y falsacionistas de la Ciencia, pero son muy poco sistemáticas. Al concentrarse en las relaciones entre teorías y enunciados observacionales individuales o conjuntos de éstos, no tienen en cuenta la complejidad de las principales Teorías Científicas. Para dar una idea más adecuada hay que considerar las teorías como totalidades estructuradas de algún tipo.

Thomas Kuhn

Thomas Khun

A las reglas del juego Kuhn le llama Paradigma. Las Teorías Científicas adoptan la forma de Paradigma, que son definidos por Kuhn como ejemplos aceptados de la práctica científica real, que incluyen a un mismo tiempo, ley, teoría, aplicación e instrumentación, los cuales proporcionan una serie de modelos de los que surgen tradiciones especialmente coherentes de investigación científica. Se trata de un concepto un tanto vago y poco exacto, hasta ha sido considerado un  “flogisto  filosófico”. Para Kuhn, las piezas centrales de una teoría científica son los factores pragmáticos de la Ciencia, es decir, la Comunidad Científica y su conocimiento práctico característico.

Imre LakatosUn notable intento de analizar las teorías como estructuras organizadas es el de Imre Lakatos, alumno de Kuhn y de Popper, con su “Methodology of scientific research programmes“. Lakatos parte de que en la realidad la Ciencia no evalúa una teoría aislada, sino un conjunto de ellas que conforman lo que llama “Programa de Investigación Científica”. Un programa de investigación lakatosiano es una estructura que sirve de guía a la futura investigación tanto de modo positivo como de modo negativo. Se rechaza al completo cuando se disponga de un sustituto superior, que explique todo lo que explicaba el anterior, más otros hechos adicionales.

A finales de los setenta y en los ochenta, aunque algunas versiones venían desarrollándose desde bastante antes, se extiende y acaba imponiéndose en general una nueva caracterización de las Teorías Científicas que se ha denominado Concepción Semántica de las Teorías. En realidad no se trata de una única concepción sino de una familia de ellas que comparten algunos elementos generales relativamente unitarios en comparación con las caracterizaciones de la Concepción Heredada. El enfoque semántico apuesta porque las Teorías Científicas quedan mejor comprendidas como conjuntos de modelos en el sentido matemático abstracto, que como conjunto de enunciados. Esta observación no demuestra, desde luego, que no se pueda obtener una comprensión adecuada de las teorías a partir del análisis de las formulaciones lingüísticas de las mismas, pero indica que es probable que un enfoque semejante produzca una imagen distorsionada de la naturaleza de las Teorías Científicas.

Desde los 70, se desarrolla el Estructuralismo, que pretende mostrar cómo toda teoría posee una determinada estructura que se rige por unas leyes que se aplican:

  • En un ámbito, es decir, hay que identificar los fenómenos empíricos a los que se pretende aplicar la teoría.
  • Con unos modelos. La determinación de los modelos de una teoría se efectúa mediante la formulación de las leyes de la teoría. Para establecer los modelos se aplica la axiomatización de las leyes.

Dos son las obras claves del estructuralismo: “An Architectonic for Science” de Balzer, y “Logical Structure of Mathematical Physics” de Sneed, libro que va a constituir sin duda un hito fundamental en la evolución de la actual Filosofía de la Ciencia.

Este ha sido un pequeño sobrevuelo para anticipar el tema que introduzco, la estructura de las Teorías Científicas. Si te va la marcha, en las siguientes entradas  iré abundando en las diferentes corrientes, porque lo que es a mí, no me han convencido del todo… De hecho, ninguna de estas visiones convencieron a todos.

Para seguir avanzando en busca de un modelo que mejor satisfaga, la Filosofía de la Ciencia necesita considerar no sólo los elementos lingüísticos del conocimiento, sino también las percepciones estructuradas y las habilidades prácticas específicas de cada teoría. Percepciones y habilidades residen en el psiquismo de los sujetos epistémicos. En el cerebro de los científicos, al fín y al cabo.

Internauta Sin Pauta

@filotecnologa

Una Concepción Objetivista para la Física

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Las limitaciones del objetivismo de Lakatos

Como ya vimos, la metodología de Lakatos incluye las decisiones y elecciones de los científicos. Estas están incluidas en la adopción por los científicos de un núcleo central y una heurística positiva. El núcleo central del programa es irrefutable, convencionalmente aceptado. La heurística positiva es una política de investigación que los científicos eligen adoptar.

Esta cuestión es importante tanto si se supone como si no, que los científicos son conscientes de las prescripciones contenidas en la metodología de Lakatos. Si no lo son es difícil que la metodología pueda explicar el cambio científico.

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Racionalismo vs. Relativismo

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El enfrentamiento entre las opiniones de Kuhn y Lakatos, quizás también Popper, ha dado lugar a un debate sobre dos posturas opuestas asociadas a los términos racionalismo y relativismo, respectivamente.

Racionalismo

El racionalista radical asegura que hay un solo criterio universal e intemporal, por el cual deben ser juzgados los méritos relativos de las teorías rivales.

El racionalista radical considera que las decisiones y elecciones de los científicos están guiadas por el criterio universal. Rechazará las teorías que no le satisfagan y, cuando tenga que elegir entre dos teorías rivales, elegirá la que le satisfaga mejor. El racionalista típico creerá que las teorías que cumplen las exigencias del criterio universal son verdaderas, o aproximadamente verdaderas o probablemente verdaderas.

La distinción entre ciencia y no ciencia está clara para el racionalista. Sólo son científicas las teorías que pueden ser claramente valoradas en términos del criterio universal y que sobreviven a la prueba.

Relativismo

El relativista niega que haya un criterio de racionalidad universal y ahistórico por el cual una teoría pueda ser juzgada mejor que otra. Lo que se considera mejor o peor con respecto a las teorías científicas varía de un individuo a otro o de una comunidad a otra.

Las descripciones del progreso y las especificaciones de los criterios para juzgar los méritos de las teorías serán siempre relativas al individuo o a la comunidad que las suscriba.

En una situación de elección concreta no hay un criterio universal que dicte la decisión lógicamente obligatoria para el científico racional. La comprensión de la elección hecha por un determinado científico requerirá la comprensión de lo que valora ese científico y conllevará una investigación psicológica, mientras que las elecciones hechas por una comunidad dependerán de lo que ésta valore, y la comprensión de estas elecciones conllevará una investigación sociológica.

La distinción entre ciencia y no ciencia variará, para el relativista radical resulta mucho más arbitraria y menos importante que para el racionalista. Un relativista negará que haya una categoría única, la ciencia intrínsecamente superior a otras formas de conocimiento.

Si la ciencia está muy considerada en nuestra sociedad, es algo que debe comprenderse analizando nuestra sociedad, y no simplemente analizando la naturaleza de la ciencia.

Consideremos ahora dónde encajan Lakatos y Kuhn en este cuadro.

Lakatos el racionalista

Lakatos pretendía defender una postura en cierto modo similar a la que Chalmers  etiqueta como racionalista, y contemplaba con horror la postura del relativismo.

Lakatos afirmaba que el problema central de la filosofía de la ciencia es el problema de enunciar las condiciones universales en las que una teoría es científica, estrechamente unido al problema de la racionalidad en la ciencia.

Si no hay forma de juzgar una teoría a no ser evaluando el número, la fe y la energía vocal de sus defensores, entonces la verdad reside en la fuerza, el cambio científico se convierte en asunto de psicología de masas y el progreso científico consiste esencialmente en subirse al carro.

El criterio universal de Lakatos para valorar las teorías se desprende de su principio de que la metodología de los programas de investigación científica es más adecuada para aproximarse a la verdad en nuestro universo que cualquier otra metodología. La ciencia progresa a través de la competencia entre programas de investigación.

Lakatos pretendía proponer un criterio universal para juzgar los programas de investigación en particular y el progreso científico en general.

Consideraba este criterio como una conjetura comprobable, confrontándola con la historia de la ciencia. A grandes rasgos, una metodología propuesta ha de ser juzgada por la medida en que es capaz de explicar la ciencia buena y su historia.

La teoría de Lakatos se vería respaldada si se pudiera demostrar que ciertos episodios de la historia de la ciencia que son inexplicables en términos de metodologías rivales, son explicables en términos de la metodología de los programas de investigación.

Una segunda forma en que posiblemente podría ser respaldada la metodología de Lakatos es que la metodología podría servir para indentificar un programa que recibiese un fuerte apoyo de la comunidad científica pero no se ajustase a la metodología de los programas de investigación, y esta identificación podría llevar posteriormente al nuevo descubrimiento de  alguna causa externa.

Los estudios de casos históricos realizados por Lakatos y sus seguidores respaldan ciertamente en alguna medida esta última afirmación.

Sin embargo, la metodología de Lakatos no es capaz de dar consejo a los científicos. El hecho de que los científicos adopten los programas progresistas y abandonen los degeneradores, no es una consecuencia de la metodología de Lakatos.

Kuhn el relativista

Kuhn menciona una serie de criterios que pueden ser utilizados para juzgar si una teoría es mejor que otra rival. La exactitud de la predicción y especialmente de la predicción cuantitativa, el equilibrio entre temas esotéricos y temas cotidianos y el número de problemas resueltos.

Criterios como éstos constituyen los valores de la comunidad científica. El medio por el que estos valores son especificados debe en ultima instancia, ser psicológico o sociológico. No hay ninguna norma superior a la aprobación de la comunidad correspondiente. Los criterios de la comunidad correspondiente variarán normalmente con el  marco cultural e histórico de la comunidad.

Kuhn niega ser un relativista y escribe que las teorías científicas posteriores son mejores que las anteriores y por ello cree firmemente en el progreso humano. Kuhn es un racionalista que especifica un criterio universal por el cual se pueden juzgar los méritos relativos de las teorías. Kuhn observa que las consideraciones basadas en la capacidad de resolver problemas no son vinculantes ni individual ni colectivamente por lo que respecta a  los méritos relativos de los paradigmas contrapuestos y que las consideraciones estéticas pueden a veces ser decisivas. Esto nos lleva a una postura relativista.

La propia explicación que ofrece Kuhn de la ciencia implica que lo que se considere como problema dependerá del paradigma o de la comunidad.

Para Kuhn el hecho de que un campo pueda ser o no calificado como ciencia depende de que se ajuste o no a la concepción de ciencia ofrecida en The structure of the scientific revolutions. El rasgo más importante es la medida en que este campo es capaz de respaldar una tradición científica normal.

El criterio de demarcación de Kuhn ha sido criticado

  • por Popper, sobre la base de que hace excesivo hincapié en el papel de la crítica en la ciencia
  • por Lakatos, porque entre otras cosas, pierde de vista la importancia de la competencia entre programas de investigación o paradigmas
  • por Feyerabend, sobre la base de que la distinción de Kuhn lleva a la conclusión de que el crimen organizado y la filosofía de Oxford pueden ser calificados como ciencias

Kuhn no mantiene que la ciencia sea superior a otros campos de estudio, pero lo supone. De hecho, sugiere que si una teoría de la racionalidad chocara con la ciencia, entonces tendríamos que cambiar nuestra teoría de la racionalidad.

Hacia un cambio en los términos del debate

Lakatos pretendía dar una explicación racionalista de la ciencia pero fracasó. Kuhn negaba que pretendiera dar una explicación relativista de la ciencia, pero sin embargo la dió.

Hemos considerado varios análisis del tipo de criterios que permiten a los individuos o grupos juzgar si una teoría es mejor que otra o si un determinado conjunto de conocimientos es o no científico.

Podría haber una forma de analizar la ciencia, sus objetivos y su modo de progreso que se centrara en los rasgos de la propia ciencia, al margen de lo que los individuos o grupos pudieran pensar. Lo veremos en la próxima entrada.

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Los Programas de Investigación

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Hay que considerar las teorías como totalidades estructurales

Las concepciones inductivistas y falsacionistas de la ciencia son muy poco sistemáticas. Al concentrarse en las relaciones entre teorías y enunciados observacionales individuales o conjuntos de éstos, no tienen en cuenta la complejidad de las principales teorías científicas. Para dar una idea más adecuada hay que considerar las teorías como totalidades estructuradas de algún tipo.

El estudio histórico revela que la evolución y el progreso de las principales ciencias muestran una estructura que no captan ni la concepción inductivista ni la falsacionista. El argumento histórico no es la única base para afirmar que las teorías son totalidades estructurales de algún tipo. Hay otro argumento filosófico más general íntimamente vinculado al hecho de que la observación depende de la teoría. En La Observación depende de la Teoría se subrayó que los enunciados observacionales se deben formular en el lenguaje de alguna teoría, y serán tan precisos e informativos como precisa e informativa sea la teoría en cuyo lenguaje se construyen.

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